03 septiembre 2010

EDUCAR PARA LA CONVIVENCIA Y LA SEXUALIDAD

El dilema de hoy por hoy:
¿A quien le toca esta tarea?
Hablar sobre sexo puede ser muy incómodo tanto para los padres como para los hijos. Los padres debemos responder a las necesidades y al nivel de curiosidad que cada joven tiene en particular, ofreciendo toda aquella información que el joven pregunte y tenga capacidad de comprender.
Estamos abocados a revisar para qué educar en valores. Durante mucho tiempo este adolescere lo hemos dirigido a la imperiosa necesidad de que los adolescentes encuentren un marco de valores donde orientar sus vidas y la responsabilidad de que los maestros sean los artífices de esos proyectos.
La responsabilidad de poder definir para qué educar en valores tiene que pasar por la clarificación de por qué hacerlo pero sobre todo cómo hacerlo. La propia educación sexual ha sido en muchos casos y lo es aún en algunas experiencias existentes, una asignatura especial dedicada al tema como si no viviéramos educándola constantemente.
No quiero plantear con esto que los valores hay que cambiarlos en cada época, quiero decir que hay que contextualizarlo. Vargas Llosa tiene un artículo denominado el sexo frío que es un magnifico ejemplo de cómo los valores tienen contextos culturales y epocales. Una joven que quería ser inseminada con los espermatozoides de su pareja que estaba en estado de coma a través de mecanismos eléctricos y en un determinado país permitieron la mitad del proceso pero ni sus leyes ni sus códigos morales , es decir sus valores, no permitían uno de los pasos y todo se solucionó con cambiar de país, a uno muy cercano, a pocas horas de vuelo, ese país aceptaba esos códigos desde su legislación y su visión moral.
La pregunta y la respuesta están a la mano. Son los valores universales, todos los compartimos y la respuesta es obvia, así debemos entender que los valores de los adultos los formamos en un momento en que habían determinados parámetros que la sociedad valoraba.
Es por esto que todos debemos ser partícipes de la educación de nuestros jóvenes, para que ellos puedan actuar con responsabilidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario